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Lovecraft y el cine: ¿amor imposible?

28 febrero, 2018

¿Veremos algún día una película en condiciones inspirada en alguno de los magníficos relatos de Lovecraft? Esta pregunta debe haber rondado la cabeza de la mayoría de los fans del genio de Providence, ya que no es infrecuente que el lector de Lovecraft también sea aficionado al cine. Visto el camino recorrido hasta ahora parece que Arkham y Hollywood no se llevan demasiado bien. A lo largo de este artículo hablaremos de Lovecraft y su (parece que imposible) relación con el cine.

Lovecraft y el cine de su época

Jamás permitiré que nada que lleve mi firma sea banalizado y vulgarizado en ese sinsentido infantil  conocido como “horror” entre las audiencias de cine y radio.

Esta opinión (profética en más de un sentido) no acaba de definir del todo los sentimientos de Lovecraft hacia el cine, un género del que, como tantos otros literatos, desconfiaba enormemente. A pesar de que en su correspondencia abundan los ataques al cine como género, también es cierto que lo consumió en grandes dosis y que, al menos en un caso, el séptimo arte pudo haber influido directamente sobre su literatura. Más tangencial (y sin duda más humillante) fue su paso profesional por la “industria”: parece ser que en los últimos años de su vida, asediado por la pobreza, trabajó en algún momento indeterminado como taquillero en una sala de su Providence natal. Y sin embargo, Lovecraft escribirá acerca del cine de cuando en cuando: en 1915 publica un poema dedicado a Charles Chaplin titulado “To Charlie of the comics”. En 1917 el Fay Theatre de Providence organiza un concurso, dotado de un suculento premio de 25 dólares, a la mejor crítica de la película “The Image Maker of Thebes” 2. Lovecraft participa enviando su crítica, donde ataca duramente a la película ganando, sorprendentemente, el primer premio.

drácula

Drácula (1931)
Lovecraft se fue del cine.

Cuando se trata de valorar el cine de su época -especialmente el género conocido como “Horror”-, la reacción de Lovecraft suele ser visceral y poco sofisticada: el típico comentario que muchos hemos hecho al ver la adaptación de alguna obra literaria que nos gusta especialmente; “no se parece en nada al libro”, (más adelante veremos como las adaptaciones Lovecraftianas se han visto frecuentemente aquejadas del mismo mal).

Especialmente ofensivas resultaron las adaptaciones de Drácula (1931, Universal) y Frankenstein (1931, Universal). Respecto a Frankenstein su comentario fue: “me hubiese quedado dormido si no hubiese sentido una inmediata solidaridad por la pobre Sra. Shelley que me hizo despotricar durante todo el pase”. Respecto a Drácula confiesa: “Empecé a verla en un cine de Florida, pero no pude aguantarla, así que salí a dar un paseo por la fragrante noche tropical”. Curiosamente, ambas películas son consideradas hoy en día clásicos del género. La reacción no siempre será negativa: de “El Hombre Invisible” (Universal, 1933), dirá que es “sorprendentemente buena; podría haber sido absurda, pero consigue ser genuinamente siniestra”. También le gustó “El fantasma de la Ópera”, protagonizada por Lon Chaney, película que vio en Nueva York en 1925:

“¡Menudo espectáculo! Trata de una presencia que acecha la Gran Opera de París…tan lenta al principio que caí dormido en varias ocasiones. Entonces empieza la segunda parte  (…) y no podría haberme adormecido ni con todos los opiáceos del mundo. ¡Ugh! La cara que es descubierta cuando cae la máscara y esa innombrable legión de cosas que aparecen envueltas en brumas tras el ser de la máscara cuando la turba le persigue hasta el río…”

A pesar de que en principio sería lógico pensar que el género de Horror era el más cercano a Lovecraft éste, como nostálgico impenitente que era, disfrutaba más con el llamado “cine de época”: sin duda la tentación de ver en imágenes su venerado siglo XVIII era demasiado fuerte. Sobre la versión cinematográfica de “David Garrick” (obra de teatro que narra la vida del actor y productor teatral del mismo nombre que vivió en la Inglaterra del siglo XVIII, discípulo y amigo del  Dr. Samuel Jonson, uno de los principales referentes literarios de Lovecraft) comenta: “Ha sido una de las mejores producciones escénicas que he visto – el siglo XVIII y la época del Dr. Jonson reflejadas de manera impecable. En términos de ambientación el cine supera en gran medida al teatro”. Muy elogiada también por Lovecraft fue la controvertida “El nacimiento de una nación” (1915, dirigida por D. W. Griffith). En este caso Lovecraft nos vuelve a decepcionar como ser humano: uno de los rasgos más distintivos de la película – el que más debió atraerle – es su intolerable racismo.

berkeley square

Berkeley Square (1933)
Fue una influencia definitiva en “En la noche de los tiempos”.

Mención aparte merece la película de contenido histórico “Berkeley Square”. Esta película producida por la Fox en 1933, dirigida por Frank Lloyd y protagonizada por Leslie Howard y Heather Angell parece ser la única que ejerció influencia directa sobre la obra de Lovecraft. La película, basada en una novela inacabada de Henry James, narra como un Neoyorquino de principios del siglo XX “intercambia” su mente con un antepasado que vive en la américa de la época revolucionaria (finales del siglo XVIII), viviendo su vida. Se sabe que Lovecraft vio la película por lo menos cuatro veces y la comenta extensivamente en su correspondencia. Aunque a primera vista las similitudes con “El Caso de Charles Dexter Ward” (1927) parecen evidentes, resulta imposible cronológicamente que la película influyese en la génesis de la novela. Sin embargo, Darrell Schwietzer señala la posibilidad de que la idea del “intercambio mental” fuese desarrollada por Lovecraft en el relato “En la noche de los tiempos” (1934-35) y se considera al largometraje como una de las fuentes de inspiración del relato.

Adaptaciones cinematográficas de Lovecraft: el horror en la sala de proyecciones

La mayoría de las adaptaciones cinematográficas de Lovecraft (salvo un par de honrosas excepciones) adolecen casi siempre de los mismos defectos: mala elección de los relatos, poca fidelidad al original y pobre ejecución artística. El primer punto parece encontrar su explicación en la propia obra de Lovecraft: los guionistas suelen encontrar dificultades insuperables a la hora de trasladar alguno de los relatos clásicos de HPL a un guión que sea apropiado al lenguaje cinematográfico. El cineasta mexicano Guillermo del Toro define la problemática en una reciente entrevista:

Yo creo que Lovecraft es un autor dificilísimo de adaptar. Si la virtud de Lovecraft es decir que algo es ominoso, indescriptible, impronunciable e innombrable, el cine lo que hace es nombrar, cifrar y describir. Es lo anti-lovecraft.(…) No hay una definición de lo que es absolutamente innombrable y enloquecedor: Lovecraft te puede decir “algo oscuro y reptante cruzó la puerta y Carter empezó a gritar y no terminó nunca” Puede terminar un cuento así, la literatura es así. En el cine tienes que definir cómo repta, cómo babea y cómo gime. Desde ese momento pierde la mitad de la potencia.

Es quizá este el mayor obstáculo a la hora de abordar la obra de Lovecraft en clave cinematográfica. Los puntos de contacto con la técnica narrativa cinematográfica son escasos o inexistentes: ausencia casi total de diálogo, exiguo desarrollo de los personajes y de sus motivaciones, inexistencia casi total de figuras femeninas (tan necesarias en el cine), tratamiento del horror de manera introspectiva, prevalencia de la atmósfera sobre la acción… la lista es casi interminable.

Re-Animator

Re-Animator (1985)
El Doctor West y su inseparable jeringuilla.

Ante semejantes obstáculos los cineastas que han decidido adaptar a Lovecraft a la gran pantalla se han decantado casi siempre por los relatos menos distintivos del corpus literario Lovecraftiano. Obras tan poco distinguidas como “Herbert West, Reanimador”, “La casa evitada”, “Lo innombrable” o “El horror oculto” han sido llevadas (con resultados irregulares) al celuloide. El caso de “Re-Animator”, basada en “Herbert West…”, dirigida por Stuart Gordon y producida por Brian Yuzna en 1985,  es sintomático: ¿Cómo es posible que la adaptación de Lovecraft de mayor éxito -tanto artístico como de público- esté basada en uno de los peores relatos de Lovecraft, repudiado por el propio autor en más de una ocasión? Quizás la conclusión más lógica sería pensar que “Re-Animator” -obra cumbre del género conocido como “gore cómico”, en el que empezaría a despuntar Peter Jackson más tarde oscarizado director de “El Señor de los Anillos”- triunfó precisamente porque es el menos Lovecraftiano de los relatos.

Un mal endémico que afecta a las obras cinematográficas basadas en Lovecraft es la escasa fidelidad al texto original de sus relatos. Y aquí de nuevo el mal parece que radica en el original literario en sí mismo. Edgar Allan Poe sostenía la curiosa teoría de que un buen cuento de horror debía poder leerse de una sentada en una o dos horas 6 y la mayoría de figuras del género – a excepción quizás de Stephen King, quien sí ha gozado de considerable éxito en la gran pantalla – se atuvieron, con notable éxito, a las reglas dictadas por el maestro virginiano. Lovecraft no fue una excepción y -exceptuando “El Caso de Charles Dexter Ward”, “En las montañas de la locura” y “La búsqueda en sueños de la ignota Kadath”- la media en páginas de sus relatos oscila entre las 20 y 50 páginas. Si nos atenemos a la fórmula cinematográfica de “1 página = 1 minuto” vemos que casi ninguna alcanza el mínimo de 80 minutos que se le exige a una película comercial. Es tarea de los guionistas rellenar los “espacios en blanco”, tarea que tradicionalmente han acometido con patéticos resultados. Existen casos ciertamente llamativos como “From Beyond”, donde un relato de 10 páginas se convierte en una película de 85 minutos, “Castle Freak” (basada en el relato “El Extraño” de 8 páginas y que alcanza los 90 minutos) o “Más allá del muro del sueño” (14 páginas, 85 minutos).

dagon

Dagon (2001)
Sólo para incondicionales.

Otro de los defectos habituales en estas adaptaciones sería fácilmente corregible y sólo puede achacarse a problemas presupuestarios. Parece imposible ver una adaptación Lovecraftiana que esté ambientada en la misma época histórica en la que transcurre el relato original. “The Resurrected”, dirigida por el capaz Dan O’Bannon e inspirada en “El Caso de Charles Dexter Ward” es una película bien dirigida y bien interpretada. Sin embargo O’Bannon introduce importantes cambios el guión, siendo uno de los más llamativos el ambientar la historia en los años ochenta, privándole de su inconfundible sabor vintage. Resulta casi ofensivo ver al venerable Dr. Willet transformado en un detective privado vestido de americana con hombreras. La producción hispano-estadounidense “Dagon” (basada en el relato “La Sombra sobre Innsmouth”) comete, entre muchos otros, el mismo error.

the call of cthulhu

The Call of Cthulhu (2005)
Sorprendente e impecable.

Sin embargo no todo son malas noticias. Recientemente una serie de cineastas norteamericanos se plantearon la siguiente pregunta: “¿Qué hubiese pasado si alguien hubiese llevado un relato de Lovecraft al cine en vida del autor?”. El resultado de este ejercicio fue “La llamada de Cthulhu”, mediometraje (47 minutos) mudo en blanco y negro. Fue tal el rigor que se aplicó al experimento que, para la escena en que el Gran Cthulhu emerge de las profundidades de R’Lyeh, se utilizaron únicamente los efectos especiales disponibles en los años veinte. Una magnífica película y un gran ejemplo de que, con imaginación y pericia profesional, se puede hacer buen cine inspirado en la obra de HPL.

Lovecraft de segunda mano: influencia en el cine moderno

alien vs predator

Alien vs. Predator (2005)
¡Acabo de ver un Shogghot!…estooo… ¡Un Alien!

“Un grupo de científicos descubren un edificio enterrado en los hielos del continente antártico desde tiempos inmemoriales. Descifrando los bajorrelieves en las paredes del complejo arqueológico, los científicos descubren un terrible secreto: que el mundo fue poblado hace incontables siglos por una especie alienígena, dejándole a la especie humana -en el mejor de los casos- el papel de ganado o de mero espectador de luchas que le superan. Más aún: algo ha quedado atrapado en las profundidades durante todo este tiempo. Algo que la repentina intrusión del equipo científico acaba de despertar.”¿Les suena? Al avispado lector le habrá venido inmediatamente a la cabeza la novela, escrita en 1931, “En las montañas de la locura”. Sin embargo esta sinopsis se ajusta perfectamente a la primera media hora de la película “Alien vs. Predator”, un ejemplo de cómo un guionista sin demasiados escrúpulos -en este caso Dan O`Bannon, lector confeso de HPL, director de “The Resurrected” y guionista de varias películas de Alien – puede beber de las fungosas aguas Lovecraftianas cuando carece de ideas propias.

Alien

Alien, el 8º pasajero (1979)
Si esto no es “horror cósmico”…

Sin embargo, esta simbiosis ha producido a veces resultados beneficiosos en películas justamente consideradas como momentos cumbre en los géneros de ciencia ficción y horror. En descargo de O’Bannon hay que decir que fue el responsable del guión de uno de los mejores ejemplos del género que podríamos llamar “horror cósmico” – etiqueta que Lovecraft ideó para describir su obra y que al filme le viene como anillo al dedo – jamás filmado: nos estamos refiriendo a “Alien: el octavo pasajero”, el tremendo largometraje dirigido en 1979 por Ridley Scott y que contiene varios momentos de indudable corte Lovecraftiano, como son el descubrimiento de la nave alienígena, abandonada durante eónes en un frío asteroide o cuando el androide Ash, magníficamente interpretado por Ian Holm, describe al octavo pasajero:

Ash: Aún no comprendéis a qué os enfrentáis, ¿verdad? Un organismo perfecto. Su perfección estructural sólo se ve igualada por su hostilidad.
Lambert: Tú le admiras.
Ash: Admiro su pureza. Un superviviente… no confundido por la conciencia, los remordimientos ni las ilusiones de moralidad.

Sin duda Lovecraft hubiese dado su aprobación a esta descripción de uno de sus “dioses” primigenios, quien en más de una ocasión los definiría en términos similares:

“Ahora todos mis relatos están basados en la premisa fundamental de que las leyes, intereses y emociones humanos no tienen validez ni significado en el vasto cosmos (…) Para mostrar la verdadera esencia de lo extra-terrestre uno debe olvidar que cosas tales como el bien y el mal, el amor y el odio, y demás atributos de esa prescindible y pasajera raza que llamamos humanidad, han existido alguna vez”.

Aunque “Alien” es quizás la estrella más luminosa de este firmamento de películas inspiradas, aunque sólo sea tangencialmente, por la obra de HPL, no debemos olvidar otros conocidos ejemplos: en algunas de las películas de John Carpenter (especialmente “La Cosa” y “En la boca del miedo”) es fácilmente reconocible el rastro de Cthulhu, como el propio director ha admitido en más de una ocasión:

Lurker: En “Las montañas de la locura”, los shoggots eran descritos como masas informes de burbujas protoplásmicas con una miríada de ojos, que se materializaban y disolvían mientras imitaban la apariencia de los Antiguos. Como la criatura que aparece en “La Cosa”.

John Carpenter: Sí, ya sé a lo que te refieres. También contiene elementos de “El Susurrador en la oscuridad”, cuando ese tipo va a esa vetusta granja y oye a su amigo zumbando como un insecto. Después encuentra la piel de su amigo. Esa historia era espeluznante.

Un ejemplo más reciente es Hellboy de Guillermo del Toro, película basada en el excelente cómic de Mike Mignola. El cómic es un gran homenaje a la mejor literatura Pulp de todos los tiempos: una especie de crossover entre La Sombra, Indiana Jones y los clásicos de Weird Tales. Del Toro, fan confeso de Lovecraft, introduce varios elementos típicamente Lovecraftianos en la película, en especial el “ser” al que se enfrenta Hellboy en el clímax final: un enorme gusano cuyo rasgo más distintivo son, no podía ser de otra manera, sus enormes tentáculos.

del toro

Guillermo del Toro
¿Habéis visto mi copia del Necronomicon?

El propio del Toro, director de enorme talento y perfectamente capacitado para la tarea, ha comentando en más de una ocasión que está empeñado en hacer una versión cinematográfica de “En las montañas de la locura”. Incluso llegó a escribirse un borrador del guión y se contactó con la poderosa Dreamworks para que produjese el film con un presupuesto inicial de “alrededor de 70 millones de dólares”. Parece ser el momento que todos los fans estábamos esperando: un director capaz, un gran presupuesto, los avances tecnológicos en cuestión de efectos visuales necesarios para llevar a buen puerto la película… sin embargo los proyectos recientes (El Laberinto del Fauno) y futuros (Hellboy 2) de Del Toro parecen colocar “En las montañas de la locura” en la nevera de “en desarrollo” y no se prevé su rodaje en corto plazo.

¿Será la maldición de Lovecraft?

BIBLIOGRAFÍA

  • Lurker in the Lobby: a guide to the cinema of H. P. Lovecraft
    Andrew Migliore y John Strysik.
    Night Shade Books, Portland, 1995
  • Primal Sources: essays on H. P. Lovecraft
    S. T. Joshi
    Hippocampus Press, Nueva York, 2003
  • H. P. Lovecraft: a life
    S. T. Joshi
    Necronomicon Press, West Warwick, 1996
  • Letters from New York
    H. P. Lovecraft ed. S. T. Joshi y David E. Schultz
    Night Shade Books, Portland, 2005
  • Lovecraft Studies nº 33 : The Genesis of ‘The Shadow out of Time’
    S. T. Joshi
    Necronomicon Press, West Warwick, 1995
  • Narración de Arthur Gordon Pym
    Edgar Allan Poe, Edición e introducción de José Antonio Gurpegui
    Espasa Calpe, Madrid, 1947
    Internet Movie Database

FILMOGRAFÍA SELECTA

  • El fantasma de la opera
    Dirigida por Rupert Julian
    Univeral Pictures, 1925
  • Drácula
    Dirigida por Tod Browning
    Universal Pictures, 1931
  • Frankenstein
    Dirigida por James Whale
    Universal Pictures, 1931
  • El Hombre Invisible
    Dirigida por James Whale
    Universal Pictures, 1933
  • Berkeley Square
    Dirigida por Frank Lloyd
    Fox Film Corporation, 1933
  • The Haunted Palace
    Dirigida por Roger Corman
    American International Pictures (AIP) 1964
  • Die Monster, Die!
    Dirigida por Daniel Haller
    American International Pictures (AIP) 1965
  • The Dunwich Horror
    Dirigida por Daniel Haller
    American International Pictures (AIP) 1970
  • Alien, el 8º Pasajero
    Dirigida por Ridley Scott
    20th. Century Fox, 1979
  • The Thing (La Cosa)
    Dirigida por John Carpenter
    Universal Pictures, 1982
  • Re-animator
    Dirigida por Stuart Gordon
    Empire Pictures, 1985
  • From Beyond (Re-sonator)
    Dirigida por Stuart Gordon
    Empiere Pictures, 1986
  • The Curse (La granja maldita)
    Dirigida por David Keith
    Transworld, 1987
  • The resurrected
    Dirigida por Dan O’Bannon
    Scotti Brothers, 1992
  • Necronomicón, Book of the Dead
    Varios directores
    Davis-Films, 1994
  • En la boca del miedo
    Dirigida por John Carpenter
    New Line Cinema, 1995
  • Dagon
    Dirigida por Stuart Gordon
    Fantastic Factory, 2001
  • Hellboy
    Dirigida por Guillermo del Toro
    Sony Pictures, 2004
  • Alien vs. Predator
    Dirigida por Paul W. S. Anderson
    20th. Century Fox, 2004
  • The Call of Cthulhu
    Dirigida por Andrew Leman
    The H. P. Lovecraft Historical Society, 2005
Lovecraft y el cine: ¿amor imposible?
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